Viviendo Parashat Toldot: El Poder Silencioso que Transforma a Generaciones
- Rebbetzin Hannah Miryam Bejarano-Gutierrez

- Nov 16, 2025
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Escrito por: Rebetzin Hannah Miryam Bejarano Gutierrez

Parashat Toldot es un estudio de contrastes—luz y sombra, silencio y voz, destino y libre albedrío. Es la historia de un hogar donde dos naciones se agitan dentro de un solo vientre (Bereshit 25:23), y donde un linaje espiritual se asegura no a través de milagros dramáticos, sino mediante elecciones silenciosas y constantes. Para las mujeres sefardíes que sostienen la continuidad espiritual de sus familias y comunidades, esta parashá tiene una profunda relevancia.
1. Yitzḥak y Rivká: La Fuerza No Pronunciada en la Tefilá
A diferencia de Avraham y Sarah, quienes recibieron ángeles y promesas divinas abiertamente, Yitzḥak y Rivká viven una vida casi oculta. Sin embargo, Jazal enfatiza que ese ocultamiento es una forma de grandeza.
“וַיֶּעְתַּר יִצְחָק לַה'… וַתֵּעָתֵר לוֹ ה'”“Yitzhak suplicó a Hashem… y Hashem se dejó suplicar” (Bereshit 25:21).
La palabra va’ye‘etar (apelar, rogar) es inusual; Rashi cita que implica muchas tefilot, una devoción persistente, casi terca. En Yevamot 64a, la Guemará enseña que Hashem anhela las oraciones de los justos.
Pero hay un detalle sutil: Yitzhak reza frente a Rivká (“לְנֹכַח אִשְׁתּוֹ”). Comentaristas sefardíes como el Rambán explican que rezaban juntos, pero cada uno desde su propia neshamá.
Esto refleja una verdad profunda:
En un hogar judío, la transformación espiritual no ocurre a través de voces idénticas, sino mediante diferencias armonizadas—las energías masculinas y femeninas de la tefilá. La tradición sefardí valora los mundos internos de oración, bakashot y súplicas personales de las mujeres. Desde Alepo hasta Bagdad y Marruecos, las mujeres llevaron tefilot poderosas—susurradas, no siempre formalizadas—pero profundamente influyentes.
Enseñanza en la quietud y el poder del silencio:
Las tefilot silenciosas de una mujer judía—antes de encender velas, mientras prepara comida para Shabat o en lágrimas privadas—no son secundarias. Son fundamentales. Dan forma a los destinos.
2. La Intuición de Rivká: Ver Más Allá de las Apariencias
El embarazo de Rivká se describe como caótico:“וַיִּתְרֹצְצוּ הַבָּנִים בְּקִרְבָּהּ” (Bereshit 25:22).El Midrash (Bereshit Rabbah 63:6) enseña que cuando pasaba por una casa de Torá, Yaakov intentaba salir; cuando pasaba por un lugar de idolatría, Eisav intentaba salir. Rivká es la primera persona en la Torá que busca activamente una profecía para obtener claridad (“וַתֵּלֶךְ לִדְרֹשׁ אֶת ה'”).
Rivká ve lo que Yitzhak no ve.Yitzhak ve potencial; Rivká ve trayectoria.Yitzḥak ve el carisma de Eisav; Rivká ve su vacío espiritual.
Yitzhak ama con esperanza; Rivká ama con discernimiento.
Mefarshim sefardíes como el Ben Ish Jai enfatizan que Rivká poseía biná yeterá—la intuición espiritual elevada que Hashem concede a las mujeres (cf. Nidá 45b). Su decisión de guiar a Yaakov para recibir la berajá no es manipulación; es protección del pacto.
Las mujeres sefardíes a menudo poseen esa previsión intuitiva:
Sienten lo que es espiritualmente sano para su familia—qué influencias elevan o dañan, qué necesita el hogar para permanecer sagrado. Rivká enseña que usar esta intuición no es entrometerse—es liderazgo.
3. Yaakov y Eisav: La Lucha Entre el Ruido y la Verdad
Eisav es descrito como “un hombre que sabe cazar” (Bereshit 25:27). El Midrash dice que “sabía atrapar a su padre con su boca” (Rashi allí). Usaba el encanto y las apariencias como arma.
En contraste:
“Yaakov ish tam yoshev ohalim.”“Yaakov era íntegro, habitando en tiendas.”
Tam no significa ingenuo. Ibn Ezra y Seforno lo entienden como integridad, una negativa a vivir con doble cara.
Aquí hay un mensaje profundo para la mujer judía:
En un mundo que recompensa el ruido, la visibilidad y la imagen externa, el legado del pueblo judío siempre se ha preservado mediante la autenticidad, no la actuación. Las mujeres sefardíes han encarnado esta fortaleza silenciosa—arraigada en la modestia, la hospitalidad, el respeto a los mayores y el profundo kavod a la Torá.
Las “tiendas” de Yaakov son las tiendas de Torá—pero también las tiendas que las mujeres judías han mantenido por siglos: tiendas de velas de Shabat, de bakashot cantadas al amanecer, de jésed hecho en privado, de guía materna que forma generaciones.
4. La Berajá: El Poder de la Voz y el Silencio
El drama de las berajot es emocionalmente complejo. Yaakov se viste como Eisav, guiado por Rivká, y recibe la bendición destinada al primogénito. Yitzḥak tiembla:“מִי אֵפוֹא הוּא הַצָּד…” (Bereshit 27:33).“¿Quién… fue el que cazó y me trajo (la comida)?”
Rashi destaca que Yitzhak reconoce de repente que Hashem orquestó el momento. Afirma la bendición.
¿Qué permitió este momento crucial?
No la fuerza, ni el poder, ni el engaño.
La voz de una mujer.
Rivká guiando en silencio.
Rivká instruyendo suavemente.
Rivká recordando.
Rivká asegurando que el derecho espiritual vaya a quien llevará la Torá.
Fue la presencia sutil, constante y con principios de Rivká la que preservó el pacto.
Esto refleja la enseñanza en Yalkut Shimoni (Shmuel 1:78):“La bendición del hogar proviene de la mujer.”
Las enseñanzas sefardíes lo repiten—en los escritos del Rab Haim Palachi, las enseñanzas del Arizal conservadas en Edot Mizrah, o las costumbres de las comunidades marroquíes y sirias—la mujer es vista como la guardiana de la berajá.
5. Un Giro Moderno para la Mujer Sefardí: Elegir Identidad en un Mundo Mixto
Toldot no es solo la historia de dos hermanos; es una historia de formación de identidad en un mundo de valores en competencia.
Eisav representa una vida guiada por impulsos, imagen y gratificación inmediata.
Yaakov representa una vida guiada por propósito, humildad y visión a largo plazo.
En la sociedad moderna, la mujer sefardí vive en un “mundo Toldot”—donde dos culturas, dos sistemas de valores y dos voces luchan en su entorno.
Una voz dice:
Solo intégrate. Sé como todos.
La otra dice:
Vive con dignidad, con Torá y con la fuerza de tus antepasados.
Las descendientes espirituales de Rivká eligen esto último.
6. Enseñanza Personal para la Mujer Sefardí de Hoy
Tus decisiones hechas en silencio determinan el futuro de tu familia.
Así como Rivká moldeó el destino del pueblo de Israel no con actos dramáticos, sino con claridad, tefilá e intuición valiente, también las mujeres judías de hoy sostienen a incontables generaciones a través de:
Encender velas de Shabat con intención.
Recitar Tehilim con lágrimas que solo Hashem ve.
Preservar los minhagim sefardíes con orgullo.
Cocinar platos tradicionales que mantienen viva la herencia.
Guiar a sus hijos con calidez y valores de Torá.
Sostener matrimonios con paciencia y lealtad.
Crear hogares donde la Shejiná se sienta bienvenida.
No eres solo parte de la historia judía—eres su continuación.
7. Conclusión que busca inspirar neshamot
Las bendiciones que Yitzhak da a Yaakov se centran en el rocío—tal (Bereshit 27:28). El rocío representa algo suave, constante y vital. Llega en silencio pero nutre profundamente.
Esto refleja la influencia de una mujer judía.
La grandeza no siempre ruge.
A veces llega como el rocío.
Suave. Leal. Constante. Transformadora.
Que el legado de Rivká Imeinu fortalezca a las mujeres sefardíes de hoy para abrazar su sabiduría interna, su intuición espiritual y su noble fortaleza—dando forma a generaciones con el poder silencioso que Hashem más valora.




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